Nuevos aviones supersónicos de Boom van a triunfar donde el Concorde fracasó

Nuevos aviones supersónicos de Boom van a triunfar donde el Concorde fracasó

Los aviones supersónicos reducen al medio  tiempo que se tarda en volar de Nueva York a Londres, de siete horas a 3,5 horas, pero esta muestra de aeronaves se abandonó tras el último vuelo del Concorde en 2003.El Concorde se volvió inviable a partir de  el punto de vista financiero tras un sonado accidente en el año 2000, combinado con el fuerte precio de los boletos, el alto consumo de combustible y los costes de mantenimiento cada vez más elevados.

Para que el avión supersónico de Boom tenga éxito, deberá superar estos problemas que hicieron salirse al Concorde. ¿Es posible?

Los vuelos supersónicos se llaman así porque viajan más rápido que la rapidez del sonido. Para ello, el avión debe destrozar la barrera del sonido, lo que requiere un diseño aerodinámico eficiente para reducir la resistencia y un empuje considerable de motores potentes para preceder las turbulencias causadas por las ondas de choque.

Destrozar la barrera del sonido además requiere motores que consuman mucho combustible, uno de los principales inconvenientes del Concorde y un hecho que se ha vuelto más discutible en los últimos años. Por tanto, es de esperar que Boom, que se encuentra en la fase de prototipo del Overture, concentre sus diseños en acrecentar la eficiencia del combustible.

La postcombustión del Tu-144 además contribuyó a que la cabina fuera muy ruidosa, con un silbido de 90 decibeles -más o menos el sonido generado por un secador de pelo- que supera los límites de seguridad reglamentarios. Los turborreactores del Concorde, por su parte, sólo necesitaban postcombustión en el arranque y para superar la barrera del sonido, lo que mejoraba el ahorro de combustible y reducía el ruido de la cabina en prontitud de crucero supersónica.

Debido al ruido que generan, los reactores supersónicos no están autorizados a elevarse sobre tierra. Pero estas restricciones podrían eliminarse con un diseño aerodinámico más desarrollado.

Por ejemplo, la exploración de la NASA en su programa X-59 QueSST espera desarrollar formatos de fuselaje optimizados que podrían rebajar significativamente las «explosiones sónicas» en tierra a un «ruido sordo» mucho más silencioso, con 75 decibelios en parte de los 105 producidos por el Concorde.

Si se consigue una aerodinámica adecuada, asimismo se podría utilizar materiales compuestos modernos y ligeros para reparar la relación empuje-peso, lo que podría eliminar la necesidad de postcombustión en el despegue.

Los avances sustanciales en conmuta de dinámica de fluidos y en programas de simulación que se realizan a partir la década de 1970 serán cruciales para evaluar estos diseños y lograr que se certifiquen para los ajustados plazos de elaboración de Boom.

Boom además promueve las credenciales ecológicas de sus aviones. Parte del convenio con United implica un desarrollo colaborativo para instituir un suministro fiable de un combustible de aviación sustentable. Esto beneficiará en última solicitud a otros aviones de la flota de United y al sector en general, que presentemente produce alrededor del 2,8% de todas las emisiones mundiales de dióxido de carbono procedentes de la combustión de combustibles fósiles.

Los combustibles de aviación sustentables incluyen biocombustibles y queroseno sintético que se fabrican con materiales renovables y sustentables. A menudo se cita una sorprendente reducción del 80% en las emisiones de dióxido de carbono del ciclo de vida. Sin embargo, el mensaje clave es «ciclo de vida»; no significa necesariamente que haya menos emisiones nocivas en el motor.

Estos combustibles sustentables son compatibles con el combustible convenido para aviones, lo que significa que no será forzoso cambiar la infraestructura de suministro de combustible de los aeropuertos ni el diseño de los motores para introducirlos, un factor crítico para su aprobación. Pero estos combustibles son muy caros como las materias primas necesarias para fabricarlos no están disponibles a gran escala.

La cantidad total de combustible de aeronáutica sostenible que se utiliza en la actualidad asciende a sólo el 0,1% del total de combustible que se consume en el aire. Las proyecciones estiman que debe lograr entre el 1,4% y el 3,7% antes de que estos combustibles sean económicamente viables.

Boom confía en lograr superar los problemas de eficiencia del combustible para cuando su avión comience a trasladar pasajeros en 2029. Las tarifas serán elevadas, ya que Boom prevé un precio de 3.500 libras (US$ 4.930) por asiento.

En 1996, British Airways cobraba unas 5.350 libras (8.800 libras en precios actuales) por billetes de ida y vuelta de Nueva York a Londres. Esto significa que, al igual que el Concorde, el Boom Overture parece dirigido al mercado de lujo, afuera del alcance incluso de los pasajeros de clase ejecutiva. Es posible que sólo lo frecuenten los que presentemente viajan en jet privado, a los que puede seducir la intención de Boom de ser un fabricante de aviones sustentable.

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